Despido
Tras recibir el alta médica, Fátima regresa al trabajo con la intención de reincorporarse. Lleva consigo el justificante médico y explica que quiere continuar trabajando, pero le comunican que no puede seguir en el puesto. Le dicen que, tras varios días de ausencia y debido a su estado físico, ya no puede mantener el ritmo exigido en la campaña. Ese mismo día también debe abandonar el alojamiento vinculado al trabajo. La noticia la deja en una situación de gran dificultad: sin empleo, con problemas de salud, sin un lugar estable donde quedarse, y también en situación administrativa irregular, ya que su visado estaba estrictamente vinculado a la campaña agrícola y al empleador que gestionó su contrato.
¿Qué hace ahora?