Lucrecia se convierte en una referente y junto a sus compañeras crea una red de apoyo.
La red de apoyo se reúne en el parque para hablar sobre sus realidades. Con el paso del tiempo, este grupo se convierte en una asociación que acompaña a otras mujeres migrantes en la defensa de sus derechos. Lucrecia se ha convertido en una referente. Gracias a su recorrido y a su implicación, es invitada a participar en un proyecto de cooperación internacional sobre Territorios que sostienen la vida, que une a mujeres de su comunidad de origen con trabajadoras migrantes en España. Lucrecia se reencuentra con su familia y vuelve a los lugares que forman parte de sus raíces y de aquello que la conecta profundamente con sus orígenes.
A través de sus historias, convierten el duelo migratorio en fuerza compartida, tejen redes que cruzan fronteras y siembran nuevas formas de sostener la vida con dignidad, justicia y esperanza.