Zuri Mame no consigue reunir todos los requisitos necesarios para resolver su proceso de regularización.

Ante el riesgo de ser deportada y al continuar en situación irregular, decide regresar a Senegal.

Vuelve con más experiencia y aprendizajes, aunque todavía no ha logrado la visibilidad internacional que buscaba para su comunidad. Aun así, siente que puede regresar porque con el paso del tiempo las amenazas contra ella en su país han disminuido, y puede continuar trabajando desde su realidad, junto a su gente, para defender sus derechos.