Lucrecia decide formarse como promotora de igualdad
Tras completar su formación, se convierte en promotora de igualdad con el objetivo de construir un futuro mejor para ella y su hija. Con el tiempo, su hija sigue su ejemplo y también se dedica a la promoción de la igualdad de género, comprometiéndose activamente con la lucha contra el racismo, el sexismo, la xenofobia, el clasismo. Juntas demuestran cómo el acceso a oportunidades y derechos puede transformar vidas y generar cambios que trascienden generaciones.